Andalucía posee una tradición milenaria en el cultivo de la vid y en la elaboración de vinos de prestigio y fama mundial. En la comunidad andaluza existen seis denominaciones de origen que son Condado de Huelva, Jerez-Xérès-Sherry, Manzanilla de Sanlúcar, Málaga, Sierras de Málaga y Montilla-Moriles.

El clima juega un papel clave en el éxito de estos caldos gracias a las temperaturas suaves, la escasez de heladas y el número elevado de horas de sol. Estos vinos están elaborados principalmente con uvas Moscatel y Pedro Ximénez

Además de las denominaciones hay hasta 13 indicaciones geográficas protegidas. Todo ello ha creado una cultura del vino que va ganando adeptos cada día y que ha fortalecido el mercado del etnoturismo.

Especialmente populares se han hecho los vinos Pedro Ximenez que van muy bien para los quesos fuertes tipo Roquefort o Cabrales, los hojaldres y los postres con crema y, sobre todo, la armonía con el chocolate es perfecta.

La calidad de los vinos de Málaga viene acompañada de otra buena noticia: sus precios. Hay excelentes caldos por menos de ocho euros. Se trata por ejemplo del Lagar de Cabrera de las bodegas Antonio Muñoz Cabrera y que acompaña perfectamente a carnes estofadas o especiadas.

Otro caso es el Monteespejo Roble Syrah de Bodegas Tierras de Mollina que es muy apropiado para acompañar a platos de caza, asados de carne, quesos, pescado azul o frutos secos.

Estos son sólo de dos ejemplos de los muchos que pueden encontrarse en tiendas especializadas y supermercados. A la vista de los datos, tanto por calidad como por economía los vinos de Málaga son una opción inmejorable.

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