A todos nos gusta comer. Es uno de los placeres más grandes de la vida. La gastronomía, como muchas otras artes ha ido íntimamente ligada a la evolución humana, empapándose de las tradiciones de pueblos diversos, periodos históricos distintos… En España, gracias a su rica historia cultural, la gastronomía es hoy día muy amplia en matices y sabores.

Durante la edad media es cuando se sufre la mayor aportación por parte de distintas culturas. Mientras que en Europa el contacto exterior con otros pueblos se daba únicamente a través de las cruzadas, en España convivían cristianos, sefardíes y andalusíes.

A los árabes debemos agradecer alimentos como el arroz, las naranjas, las alcachofas, las almendras y especias como el azafrán, la alcaravea, las alcaparra. Pero sin duda, la aportación que más arraigada ha quedado es uno de los métodos de cocina que marcaban una gran diferencia entre Occidente y el Al-Ándalus: la fritura mediante aceite de oliva. Anteriormente y aunque ahora pueda llamar la atención se cocinaba con una grasa que desprendían los corderos de detrás de su cola.

La cocina sefardí por su parte también dejó huella, curiosamente a través de sus estrictas normas de alimentación relacionadas con la religión. Es curioso conocer por ejemplo, que la prohibición de cocinar durante el Sabbat (que abarca desde el viernes tarde hasta el sábado) es lo que da pie a técnicas de conservación de alimentos. De ahí que les debamos recetas como el dulce de membrillo o las mermeladas. Debido a otra prohibición, la de tomar nada proveniente del cerdo, también cocinaban con aceite de oliva en lugar de grasa siendo la fritura de pescado o los buñuelos de viento muy habituales.

La tercera parte implicada en la base de nuestra gastronomía son los cristianos. A ellos les debemos todo el concepto de platos de cucharas, ollas y potajes. El viaje de Colón a América fue otra de las claves para entender la aportación cristiana en la edad media, alimentos como la patata, el maíz o el azúcar de caña fueron descubiertos durante la expedición e incorporados a nuestra cocina

Desde entonces y en los siglos posteriores se han producido cambios vertiginosos no sólo en la variedad de alimentos sino también en la forma de poner una mesa, la incorporación de cubiertos variados o las complejas normas de protocolo que hoy rigen cualquier cena de alto standing.

Y así pueblo a pueblo, viaje a viaje y religión a religión se ha ido forjando la increíble historia de los fogones. Los platos que tienes hoy sobre la mesa han surgido tras siglos de historia, no dejes de disfrutar de ella.

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