Llega el verano y todos nos proponemos comer más ligero. Frutas y verduras multiplican su presencia en nuestros menús diario y los colores invaden nuestra mesa. Se recomiendan cinco raciones diarias y pese a que hoy día tenemos amplia variedad durante todo el año es muy recomendable escoger las frutas y verduras de temporada.

Los meses del estío podemos disfrutar de mejores aguacates, albaricoques, higos breva, cereza o ciruelas además de otras como frambuesa, melocotón, melón o nectarina. Hay frutas “afortunadas” como el plátano cuya temporada de recolección ideal se alarga durante todo el año.

Propias del verano son también la calabaza, la cebolla y la espinaca, si bien la temporada ideal de recolección de la mayoría de ellas evita los meses de más calor.

Una de las principales ventajas de comer fruta de temporada es el hecho de que será mucho más sabrosa, puesto que crece en la región en que vivimos, sin necesidad de invernaderos u otras técnicas que hacen que esta pierda el sabor. De esta forma, se recogerá justo en el punto de maduración exacto y conservará todo su sabor y aroma, sin tener que pasar por cámaras frigoríficas.

Al no tener que usar productos químicos para alargar su temporada también será una fruta más sana e incluso de precio más asequible ya que al no ser necesario importarla se reducen los costes.

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