¿Te has preguntado alguna vez cuántas formas de comer hay? Independientemente de las peculiaridades gastronómicas de cada país los humanos tenemos la manía de complicarnos más o menos la vida en cuanto a nuestra dieta diaria. Son muchas las tribus urbanas en materia de alimentación y todas proclaman sus bondades por igual. Vamos a enunciarte las principales, a ver si alguna de ellas te convence!

Uno de los regímenes alimenticios más extendidos es el vegetarianismo que tiene como máxima eliminar cualquier tipo de carne de la dieta. Dentro de esta modalidad hay distintos grados habiendo quien no consume tampoco ningún tipo de huevo o lácteo ni nada que provenga de los animales siendo los denominados ‘vegetarianos estrictos’.

Los menos estrictos y que sí consumen leche son denominados lácteovegetarianos, los que consumen huevos ovovegetarianos y aquellos que no utilizan ningún producto que venga de los animales son veganos. Los más estrictos son aquellos que sólo se alimentan de frutas, los frugívoros.

Otra de las dietas que más se han popularizado en los últimos años es la macrobiótica de origen japonés y que incluye premisas espirituales. Este tipo de alimentación es una aplicación biológica y fisiológica del principio del Yin y el Yang, según el cual toda cosa está equilibrada por estas dos fuerzas respetando, en cada caso, una proporción determinada.

En general huyen de los alimentos procesados y tienen en los cereales integrales uno de sus grandes aliados. Además alimentos como algas, derivados de la soja como el miso y el tamari, los tés verdes y las ciruelas umeboshi son otros de sus pilares.

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