Lo más importante es preparar previamente bien la lubina antes de hacerla a la sal por lo que es importante decirle al pescadero que vas a prepararla así. Tenemos que dejar la lubina bien limpia sin escamas, y quitarle las tripas sin que el pescado quede abierto, ya que entonces la sal entraría dentro y quedaría muy salado.

Una vez vayamos a hacer la receta, lavamos la lubina bajo el grifo y la dejamos escurrir del todo. Podemos encender ahora el horno y lo ponemos a 200º para que se vaya precalentando. Mientras tanto vamos a ir preparando la bandeja del horno en que hornearemos el pescado, haciendo una buena cama para el mismo con la sal gruesa que vayamos a emplear. Utiliza siempre sala gruesa, y si puedes utilizar una especial para hornear mucho mejor.
Tras escurrir la lubina la colocamos sobre la sal que habíamos preparado como base en la bandeja, y después vamos a cubrirla con más sal, de forma que quede totalmente cubierta con una buena capa. Iremos prensando lo mejor posible la sal con las manos, apretando para que quede bien compactada. Al acabar metemos la lubina en el horno y dejamos hornear unos 40 minutos aproximadamente, tiempo tras el que la sal se habrá endurecido y oscurecido y el pescado estará en su punto. Sacamos la bandeja del horno y sin dejar que se enfríe vamos a ir rompiendo con mucho cuidado la costra que se ha formado con la sal, que verás que estará bastante dura. Deberá salir la sal con la piel del pescado, dejando únicamente los filetes enteros.

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