Lo vegetariano y lo vegano son tendencia, es indudable. Y eso ha provocado que muchos productores nacionales del mercado gourmet, se sumen a desarrollar sus productos dirigidos a una demanda que sigue creciendo cada año.

 

Lo comprobamos una vez más estos días en el 32 Salón de Gourmets en Madrid, donde encontramos renovadas propuestas de productos que, sin perder el sabor a materia animal, prescinden de ella.

 

Cada vez es más habitual que veamos productos que, sustituyendo a otros productos, no los contienen. Las propuestas recogidas durante esta feria gastronómica van en esa dirección. Así podemos encontrar, por ejemplo, embutidos veganos en los que la carne se remplaza por frutos secos y cereales, como el chorizo con pistacho, la butifarra con cacahuetes o las hamburguesas con traigo sarraceno o mijo y verduras.

 

Otra de las variedades a destacar es el chorizo de calabaza, en su versión vegetal, con envoltura de colágeno; o vegana, con envoltura puramente vegetal, pero siempre curado y ahumado con madera de roble para que su textura y sabor se acerquen lo más posible a los del chorizo convencional. De este modo se convierte en un producto perfecto para quienes quieres desean cuidar su peso y su salud, que lo pueden llegar a considerar un alimento funcional gracias a las propiedades de la calabaza.

 

Pero estas novedades no van sólo dirigidas a los puramente veganos, sino que, además de ser una alternativa más saludable al embutido tradicional, son una interesante opción para para quienes poseen ciertas intolerancias alimentarias, pues no contienen ni gluten ni lactosa, ni conservantes, ni colorantes.

La innovación en la alimentación no escapa a nada ni nadie, incluso retoman el pulso antiguos fabricantes de golosinas. Aquellos Flax de Burmar, que eran polos sin palos en los 80, ahora proponen gominolas ecológicas para veganos, en las que también el colágeno animal es sustituido por agar agar, siropes de arroz y zumos de mango, melocotón, manzana o fresa para endulzar.

 

Otras golosinas que aparecen son aquellas que van enriquecidas con calcio y miel, con colágeno o con omega 3. Y pronto veremos con aparecen otras variedades aderezadas con “superalimentos” como la espirulina o cúrcuma.
Novedades reseñables en lo que al mundo del pan se refieren son propuestas como el “carpaccio” de pan, o los “piccolines” enriquecidos con hierbas y especias, que sustituyen manteca por aceite de oliva virgen, por lo que son veganos además de ecológicos.

 

El mundo de los helados no queda atrás, y ante el creciente aumento de padecimientos vinculados a su consumo, propone opciones para veganos e intolerantes a la lactosa, diabéticos o celíacos, elaborados a partir de frutas y sin aditivos artificiales; por otro lado encontramos también productos de heladería en los que la leche de sustituye por aceite de oliva virgen extra de cosecha temprana, de insólita cremosidad, en los que podremos elegir entre sabores dulces o salados, como el chocolate con flor de sal, el de trufa o de tomatitos.

 

¿Y si nos apetece picotear algo entre horas? Pues podremos hacerlo con chips vegetales. ¿Sabores? Brócoli, plátano, piña o coco texturizados y fritos en aceite de salvado de arroz. Buena propuesta, para hacer ese momento también saludable.

 

Para acompañar toda esta comida necesitaremos un vino, y cómo no, podremos elegir uno con certificación vegana, en los que la clara de huevo que se usa para clarificar se sustituye por gelatinas vegetales.

 

Como vemos hoy por hoy la alimentación nos ofrece grandes soluciones a lo que por conciencia, por salud o por intolerancias deseemos opciones veganas. Sólo hay que lanzarse a probar todas estas innovadoras propuestas.

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