Importada de Inglaterra llegó a España una tendencia gastronómica que aúna las comidas del desayuno y el almuerzo y que se toma principalmente los domingos, cuando todos nos despertamos más tarde. Su origen se remonta al buffet que dejaban listo los criados a sus señores en el pasado siglo para así poder librar los domingos.
Tras el éxito cosechado poco a poco se ha ido extendiendo a diario siendo una opción muy conveniente en períodos de vacaciones cuando nos olvidamos más del reloj. De hecho es habitual que se sirva entre las 10 y las 16 horas.
Los alimentos servidos suelen ser los mismos que en un desayuno habitual, como puede ser los huevos estrellados, hojuelas, salchichas, bacon, jamón, frutas y bollos. Sin embargo, puede incluir además cualquier otra comida servida en un almuerzo. Los buffets pueden tener quiches, grandes porciones de carne asada o ahumada, aves, mariscos, salmón ahumado, ensaladas, sopas, verdura, etc, todo ello acompañado de diferentes panes tostados y artesanales.
Aunque en España la moda del brunch empezó en las grandes capitales posteriormente se ha ido extendiendo a todo tipo de municipios siendo una costumbre que va ganando adeptos cada día.

Dejar respuesta