Es objeto de deseo, considerado un pecado para los que están a dieta y segregador de las hormonas de la felicidad. Ciertamente hay pocos problemas que no se suavicen con unas onzas de chocolate. Desde sus versiones más intensas hasta las más suaves este manjar mueve al año un mercado millonario siendo el protagonista infinitas recetas.

En los últimos años se ha puesto de moda el denominado ‘Coulant’, un bizcocho con el interior fundido y que fue patentado por el chef francés Michael Bras en 1981 en su restaurante de Laguiole (con 3 estrellas Michelin). Hoy puede disfrutarse en muchos establecimientos y es una seria competencia a otro bizcochito, el brownie. Servido con salsa de chocolate y helado este postre ocupa un puesto importante en el top ten de los chocoadictos.

Compartiendo protagonismo con el café encontramos el tiramisú, receta italiana cremosa y suave que cuenta con una legión de seguidores. Con queso mascarpone y licor está presente también en muchísimos restaurantes. Sea como sea el chocolate es y seguirá siendo esa tentación en la que todos queremos caer.

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